Poema: Llámame de Cristina Díaz

llamame

Llamame

Llámame, aunque sea a esta hora de la noche
aunque ya me esté durmiendo;
llámame porque quiero escucharte
antes de dormir para poder, por esta noche,
recordarte en un sueño profundo
tan profundo que no alcanzó mi amor para llenarlo,
pero solo me basta con verte ahí,
aunque yo no esté en él.

Llámame, que quiero conversarte
no importa el tema sino tú,
tu labios aferrados al teléfono
que me transporten hasta ahí para poder,
por un mágico instante, acariciarte, besarte,
decirte repetidas veces lo que tú sabes,
desde ese día en que me transformé en ese ser,
al que tu miras fijamente todas las mañanas
y no has dejado de pensar en él.

Llámame, que no puedo dejar pasar un minuto
sin sentir si quiera tu voz.

 de Cristian Diaz

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Poema: Regalame de Carlos Griman

regalame

Regalame

Regalame una sonrisa
una mirada especial
un beso de tus labios
que me puedan enamorar

Regalame un día entero
que compartas junto a mí
para que veas cuanto anhelo
poder hacerte feliz

Regalame un minuto
un momento de pasión
para demostrarte en un beso
cuanto te quiero mi amor

Regalame un suspiro
una estrella al brillar
una rosa que palpite
y me lleve hasta tu hogar

y por último te pido
regalame tu corazón
para quererlo y amarlo
y llevarlo con todo mi amor.

Carlos Griman

Poemas… Ni un instante

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Revolotea en mi pensamiento
constante y atrevida tu imagen…
¡No puedo dejar de pensarte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

Mi deseo, cautivo en tu piel
como el torrente en su cauce…
¡No puedo dejar de desearte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

De un segundo o una existencia,
tu ausencia, siempre intolerable…
¡No puedo dejar de extrañarte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

Mi pecho no admite otro aire
que el aire que tú purificaste…
¡No puedo dejar de respirarte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

El sol siembra en tu rostro
visos de un celeste paisaje…
¡No puedo dejar de mirarte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

Deidad única de mi devoción,
de mi ilusión, soñado baluarte…
¡No puedo dejar de adorarte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

Dueña eterna de mi corazón,
esta conclusión es inevitable…
¡No puedo dejar de amarte!
Ni un instante… ¡Ya lo sé!

(Fabián Ruiz)

Un Poema Para Enamorar

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Deja caer ese orgullo en el olvido,
libera la emoción en sensual entrega,
y en el místico roce de la piel nueva,
hechizaré suavemente tus sentidos.

Entrégate, mas no me des nada…
Envenéname de ilusión controlada,
inúndame de la necesidad infinita
de sentirme tuyo, de sentirte mía…
¡Deja el deseo libre inflamando la piel
y el amor salvaje se rinda a tus pies!

Acércate, pero hazlo muy lentamente…
dame un instante que dure por siempre.
¡Brilla con ese brillo de lo inalcanzable,
deja fluir de tu esencia lo más deseable,
ponle tu mágico e inconfundible sello
y mátame de pasión en un eterno beso!

(Fabián Ruiz)

Versos de Amor

Nunca pensé
que me iba a fijar en ti
y sentir algo tan lindo
que es lo que siento
ahora dentro de mí.

Que torre tan alta
que volcán tan elevado
que guapo jovencito del
que me he enamorado.

El viento besa el barco
el barco besa el mar
y yo quisiera ser brisa
para tus labios poder besar

 

Con aquellos ojos me miraste
yo de piedra me quedé
y en aquel instante
yo de ti enamoré.

Pueden pasar los años
y nos puede separar la distancia
pero siempre nos unirá
el amor y la esperanza.

Diez son los mandamientos
solo dos me aprendí,
uno amar a dios
y el otro amarte a ti.

En el cielo hay angelitos
en el árbol pajaritos
en el agua pececitos
y en la tierra papacitos.

Anduve en Francia
anduve en Perú
tuve mil novios
pero ninguno como tú.

Si tú eres luna
quisiera ser sol
para hacer un
eclipse completo de amor.

Tu mamá una rosa
tu papá un clavel
y tu el retoño de
de quien yo me enamoré.

 

Tienes la Culpa de mi Deseo

Tienes la culpa de mi deseo,
posees la intriga de mis sentimientos,
eres dueña de todas mis pasiones,
eres plena de los sueños de querernos,
eres señora de cada uno de mis placeres,
y no lucho, no me resisto
¿Para qué, si contigo soy feliz?

Gabriela Mistral “Caricia”

Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar…

Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar…

Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y qué lindo niño veo
a tus ojos asomar…

El estanque copia todo
lo que tú mirando estás;
pero tú en las niñas tienes
a tu hijo y nada más.

Los ojitos que me diste
me los tengo de gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar…