Revelación de Favián Ruiz

Esta mañana no descubrí el elixir de la vida eterna
ni el antídoto contra el veneno de la indiferencia;
que la cura de las ansiedades es algo de paciencia,
que el odio cae de rodillas ante las cosas tiernas.

Esta mañana no escribí el mejor o más triste poema,
tampoco elevé una sentida plegaria al Todopoderoso;
sencillamente me ha sorprendido el abrazo milagroso
que consigo trae todo aquello que no se espera.

Esta mañana amanecí en tu aroma perfumado,
de tu perfecta armonía felizmente enamorado;
dueño de un corazón de latidos desbordantes,
de un corazón concebido únicamente para amarte.

En la Piel de tus Deseos de Fabián Ruiz

Desnudándome de toda mi necesidad,
vistiéndome en la piel de tus deseos;
hoy me abandono, me entrego por entero
a la dicha sublime de ser feliz en tu felicidad.

Si anhelas con desvelo la pureza del compromiso,
ofrezco algo más noble que un millón de anillos:
este íntimo deseo, puro en su esencia divina,
manantial infinito de todos mis sentidos;
este íntimo deseo de compartir toda la vida,
este íntimo deseo de compartirla… ¡Sólo contigo!

Si acaso un sentimiento sincero esperas,
abandona su búsqueda en las estrellas;
recuéstate plácidamente en tu interior
y hallarás los ecos de cada latido
de este incondicional corazón mío…
¡Que hace tiempo sólo late por tu amor!