Pros y contras de enamorarse de un mejor amigo

Enamorarse de un mejor amigo es una situación difícil de manejar. Para decidir cómo actuar al respecto, es conveniente realizar un análisis claro de las ventajas e inconvenientes que conlleva este conflicto.

No es de extrañar que amigos de sexo diferente que pasan juntos mucho tiempo, disfrutando y compartiendo confidencias, acaben desarrollando un sentimiento que va más allá de la pura amistad. A pesar de que a primera vista parece que el enamorarse de un mejor amigo son todo ventajas, hay que tener claro que se asumen ciertos riesgos y valorar, a priori, si vale la pena correrlos o no.

Los pros y los contras de esta situación

La principal ventaja de enamorarse de un mejor amigo es que, además de tener un amante, se disfrutará también de un gran confidente, factor indispensable para que toda relación prospere fructíferamente. Como el vínculo que une a la pareja ha surgido en forma de amistad, habrá dado tiempo suficiente para conocer todas las virtudes y defectos de esta persona tan especial, de manera que se está al corriente de aquellas cosas que le molestan y se sabe la mejor manera de remediarlas. De igual forma, se comparten aficiones y gustos comunes, cosa que permitirá gozar de más tiempo de ocio juntos, facilitando la comunicación entre ambos de una manera fluida, sencilla y natural.

El mayor inconveniente de enamorarse de un mejor amigo es que se puede perder la amistad que había hasta entonces, porque si los sentimientos de amor no son compartidos, el confesárselos a la otra persona quizás haga que esta se sienta incómoda y evite el contacto a toda costa. Si contrariamente la relación progresa, puede ser que se llegue a torcer en algún momento, y recuperar la confianza del principio es un objetivo muy difícil de conseguir, sobre todo si la relación acaba mal.

Cómo actuar ante este conflicto

Si después de valorar los pros y los contras de enamorarse de un mejor amigo, se decide que lo más conveniente es mantener la amistad, hay que luchar contra esos sentimientos y distanciarse una temporada de ese amigo, ocupando el tiempo libre en otras tareas y esperando a que el tiempo lo cure todo para volver a retomar una relación de amistad sana.

Si se quiere apostar por la relación, lo oportuno sería averiguar de manera intuitiva si la otra persona siente lo mismo, mandando señales sutiles y viendo su reacción, para hablar abiertamente del tema si se ve un cierto interés, o para intentar conquistarla y conseguir que sienta lo mismo ella también.

No Preguntes – Osho

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Nunca preguntes: “¿Quién es mi verdadero amigo?”. Pregúntate: “Soy yo el verdadero amigo de alguien”.
Hay un proverbio: un amigo necesitado es verdaderamente un amigo. ¡Pero en lo profundo eso es egoísmo! Eso no es amistad, eso no es amor. Tú quieres usar a los demás como un medio, y ningún hombre lo es, cada hombre es un fin en sí mismo. ¿Por qué te preocupa tanto quién es un verdadero amigo?
La verdadera pregunta sería: ¿Soy yo realmente el amigo de alguien? ¿Sabes lo que es la amistad? Es la forma más elevada del amor. En el amor, tiene que haber forzosamente algo de lujuria; en la amistad no hay nada así de grosero; se vuelve absolutamente sutil.
No es cuestión de usar al otro, es cuestión de compartir.

Tienes demasiado y quisieras compartirlo. Y a quienquiera que esté dispuesto a compartir contigo tu alegría, tu danza, tu canción, le estarás agradecido, te sentirás en deuda con él. No es que él te deba, no es que él tenga que sentirse agradecido contigo por haberle dado tanto. Un amigo nunca piensa de esa manera; un amigo siempre se siente agradecido con aquellas personas que le permiten que les ame, que le des lo que sea que tengas.

El amor es egoísmo.
Te sorprendería saber que la palabra inglesa love viene de la palabra sánscrita lobh; lobh significa egoísmo. Y el amor tal como lo conocemos no es otra cosa que egoísmo enmascarado como amor; es egoísmo escondido.
Hacer amistades con la idea de usar a la gente es dar un paso en falso desde el principio. La amistad debe ser un compartir. Si tienes algo, compártelo; y quienquiera que sea que esté dispuesto a compartir contigo, es un amigo.

No es cuestión de necesidad; no se trata de que cuando tú estás en peligro el amigo tenga que venir en tu ayuda. Eso es irrelevante; puede que venga, puede que no venga, pero si no viene, no tienes que quejarte. No le dirás: “Cuando yo te necesitaba tú no apareciste; ¿qué clase de amigo serías?”.
La amistad no es una mercancía. La amistad es una de esas cosas raras que pertenece al templo, no al comercio. Pero tú no eres consciente de esa clase de amistad y tendrás que aprenderla. La amistad es un gran arte.
Lo que nosotros llamamos amor es más animal que humano.
La amistad es absolutamente humana. Es algo para lo que no existe un mecanismo innato en tu biología. Por eso uno se eleva en la amistad. La amistada tiene una dimensión espiritual.

*** autor: Osho ***