Poema: En esta noche fría

Oigo a los lejos un tema,

sacia el  silencio que temo,

llenas las copas en mesa

calma y cordura no meso

Dejo al decoro sus velos,

baño la estancia de velas,

nave que encalla en el puerto,

brisa que cierra la puerta.

Alma que pongo en tus manos

ansia  perlada que manas,

manto de cuerpo calmado,

noche de frío y calmada.

Férvidos labios canela

rozan mi cuerpo canelo,

mimos en danza de arañas

se oyen gemidos…¡Araños!

gisell_v

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Así te quiero, tal quieres

Te quiero, así no lo quieras

cada día, en mis mañanas frías

toda la noche sin que trasnoche

en esas horas que me acaloras.

Así lo quieres, y quieres

un clan de nubes no te envolviera

rozar mi piel antes que el ocaso

calcinarme en llameante hoguera

dejarme rendida ante tu paso.

Te quiero, así no lo quieras

Así te quiero, tal quieres.

gisell_v

¿Y qué harás damisela?

Te elegí como amiga y compañera,

idealizada musa, en su momento,

una suave mañana en primavera.

Mágicas ilusiones en el nido

día a día bañando los anhelos

sin señales de cuerpo decaído.

A pesar que el amor sigue viviendo,

alimentando unión con mil detalles,

como río sin beso de los valles

el dolor de mi amor estoy sintiendo.

Ha muerto la ternura de estos años

-la pareja real ahora somos-,

me retiro sin divas en los domos,

envuelto por la burla y los engaños

Haciéndote sentir tan deseada

-vivías en el hastío y la indolencia-,

con misterios y encantos en cascada

-por mí no te sentías  cortejada-.

¿Por qué no desnudé tu confidencia?

Fenecen fantasías en el lecho

-mentido de saciar tus exigencias-,

celoso de borrar  viejas carencias

-un puñal frío clavas en  mi pecho…-

No puedes ya aliviar serias dolencias.

Talo la negra selva de tu cuento

abriendo la cortina del silencio,

en el manto del tiempo mi lamento.

¿Y qué harás damisela?.

Tu afrenta no se irá  con la ventisca;

mi dolor no desvela,

hoy soy piedra, mañana la arenisca.

Encontraré la dama de mi cuento

la ribera y el mar,  olas y viento.

Yo seré el dulce rey, tu una plebeya;

meditará el vasallo una y mil veces

ser protagonista de tu crisopeya

@gisell_v

Agua, viento, sol y luna

Agua, bajo cielo desnudo o en guarida

refresca el manto de tierras destruidas

renaciendo las simientes cohibidas

en pradera por la aridez  imbuida.

Viento, galera de la brizna esparcida,

de verdes anemófilas  invadidas,

arquitecto de relieves sin huída,

base de murallas de agua endurecidas.

Sol, luz palpitante en tu seno nacida

reciben alegres aguas convencidas

que todas ellas no serán absorbidas

camino a nívea nube desposeída.

Luna, por lo interminable revestida,

testigo de las aguas del mar blandidas,

con mesura del tiempo comprometida,

espejo del sol en horas deslucidas.

¿Qué será de la tierra con sus partidas?

La leontina de fauna contravenida,

los matojos dormidos  en estampidas…

En esta tierra noble no habría vida.

@gisell_v

Amor y Fruto

Desconocidas

almas magnetizadas

en un momento.

Almas viajeras

de amoríos sensuales

en el camino.

Amor intenso

de espíritus intuidos

en lo naciente.

Florecen firmes,

bañadas de rocío,

hipando frutos

Los tiernos frutos

de la sutil cosecha,

fueron simientes.

@gisell_v

Voces de Luna

Tu fulgor ilumina  su  semblante

su espalda es seducida por mi sombra;

fantástica  alborada por  levante

en  poniente  el efebo ocaso asombra…

Calmada trinidad de eterno amante.

En fulgente  momento  novilunio

oso, entre ella y tú, grabar mi talle

no mirarme agiganta su  infortunio

yo paje de un amor que no avasalle…

Habito entre los dos en interlunio.

Tu pasión no  acaricia mi figura,

en plenilunio de noche calmada

ella eleva entre ambos su  escultura

para admirar mi cara iluminada…

Yo contemplo su cara con dulzura.

Te cobija mi manto sigiloso,

plenamente en mi otra travesía

ella mira mi claro más hermoso

tu ausencia en romería ella no ansía…

Me iré y vuelves mañana silencioso.

@gisell_v

Alondras (Poema)

Alondras  descendidas como rocío de riego

emprenden  vuelo entre el  perfume de rosas,

cruzan en el desmán  de los jadeos del viento

a saciarse de dulzura en panales sin formas.

Repletos de miel para bautizar su juramento.

Sin temores a sombras y tiniebla

se aproximan a trote de corceles,

sus plenos escoltados por la niebla.

La alegría en alcázar de Cibeles.

Refugio de cuerpos frescos sin yermo,

confundidos entre velo de seda y vendas,

el calor del verano funde el frío del invierno,

el hambre se eclipsa cuando está satisfecha.

Lleno de fruto el vientre, la pasión desecha.

Alondras acogidas  en el nido

-el fruto natural levanta  en vuelos-,

por años un amor  fortalecido

la muerte ha quebrantado sus anhelos.

En los jadeos del viento,

escoltados por la niebla,

funde el frío del invierno

un amor fortalecido