Revelación de Favián Ruiz

Esta mañana no descubrí el elixir de la vida eterna
ni el antídoto contra el veneno de la indiferencia;
que la cura de las ansiedades es algo de paciencia,
que el odio cae de rodillas ante las cosas tiernas.

Esta mañana no escribí el mejor o más triste poema,
tampoco elevé una sentida plegaria al Todopoderoso;
sencillamente me ha sorprendido el abrazo milagroso
que consigo trae todo aquello que no se espera.

Esta mañana amanecí en tu aroma perfumado,
de tu perfecta armonía felizmente enamorado;
dueño de un corazón de latidos desbordantes,
de un corazón concebido únicamente para amarte.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s