Acaso algún día…

Estabas conmigo y te acompaña, juntos y enlazados, cuando traspusimos la puerta más ancha de la eternidad. Te regalé estrellas, me diste un cielo, que se nos hurtaron por aquel vacío de tu placer más fuerte, arrastrados al torrente de un río de palabras, sordos en la danza de orgullo y rencor; negando estar juntos en ahora y futuro.

Porque yo quedaba y tú te marchabas, porque me hacía a un lado y tú seguías rumbo.

No sé dónde estás y me sabes aquí; y ambos sabemos que no hay marcha atrás… Y si no te espero y no quieres verme? Y si no me olvidas y no puedo hacerlo?

Espera en tu distancia, yo espero en mi orilla, que nos abrace el tiempo en un manto de olvido y deshaga los hilos que el amor nos urdió; cuando éramos juntos, cuando fuimos tú y yo, del porque aún somos uno intentando ser dos. Acaso algún día, cuando te liberes, y no sea yo prisionera del secreto deseo de darte otras estrellas y tú el mismo cielo que se nos hurtó.

GV (mom)

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